El Va Crucis sigue siendo un modo de oracin muy vlido, sobre todo en las ltimas semanas de la Cuaresma, cuando la atencin de la comunidad cristiana se centra en la Pasin de Cristo. Es un ejercicio piadoso que tiene como tema de meditacin y oracin el mismo que la liturgia: la muerte salvadora de Jess, su entrega pascual. Eso s, tiene una pedagoga distinta: las estaciones, imitando el camino de Jess hacia la Cruz; lecturas bblicas; oraciones ms libres; estrofas de algn canto adecuado; momentos de silencio reflexivo. Tanto si se hace en la iglesia como en un espacio abierto, el Va Crucis puede ser una buena experiencia de oracin y una preparacin vlida para la celebracin de la Pascua. No es extrao que, histricamente, esta clase de oracin caminante tuviera su origen en Jerusaln, donde los peregrinos pronto empezaron a querer seguir las huellas del camino de Jess hacia el Calvario, a lo largo de la Va dolorosa. Pero, al correr de los siglos, tambin en otros lugares se quiso imitar este ejercicio piadoso. Reflexionar y orar en torno a la muerte de Cristo ha sido siempre una de las dimensiones ms populares de la fe cristiana. La estructura actual de las catorce estaciones tom forma en el siglo XVIII, pero siempre haba existido un margen de flexibilidad en esta oracin. En un tiempo como el nuestro, en el que incluso las formas ms importantes de oracin, por ejemplo las plegarias eucarsticas, han sido objeto de profunda revisin eclesial, no es extrao que tambin al Va Crucis le haya afectado este deseo de renovacin. Los criterios que poco a poco han ido prevaleciendo, por iniciativa privada y a veces tambin por orientaciones magisteriales (aunque por tratarse de algo que no es celebracin litrgica no sean tan oficiales), se puede decir que son estos: a) dar importancia a las escenas que aparecen en el evangelio, y relativizar otras: as, permanece el recuerdo del Cirineo que ayuda a Jess y su encuentro con las mujeres, y desaparece de las estaciones la escena de la Vernica. Desaparece tambin el encuentro de Mara con su Hijo durante el camino, mientras que se tiende a recordar con una estacin su presencia con Juan al pie de la Cruz; b) se evitan los duplicados: las tres cadas de Jess, quedan reducidas a una; c) se tiende a iniciar el camino de la cruz, no en la escena de la condena a muerte por parte de Pilato, como antes, sino en la Ultima Cena (que ya fue anticipo sacramental de la muerte de Cristo) o al menos en su agona en Getseman; d) tambin hay una opcin bastante constante, de no terminar el va crucis en la escena del sepulcro, sino en la resurreccin; aunque sea el camino de la cruz, pero se quiere concluir con la perspectiva de la nueva vida a la que pasa Cristo; e) se han privilegiado las lecturas bblicas, aunque tambin tienen cabida las reflexiones ms personales; en el Va Crucis del Viernes Santo, el Papa ha ido invitando a personas concretas a preparar y pronunciar las reflexiones y oraciones que les parecieran convenientes: el 1993, a una religiosa catlica italiana; el 1994, a un patriarca ortodoxo; el 1995, a una monja protestante suiza... Con estos criterios, se suele configurar ahora el Va Crucis de forma distinta. Reproducimos aqu el que se celebr en Roma en 1983, con motivo del Ao Santo, tal como publicamos hace aos en el Dossier CPL 33, Va Crucis. Va Crucis tradicional
Va Crucis ms actualizado
En ocasiones sucesivas, en el Va Crucis del Papa", se han variado algunas estaciones: a veces se omiten la ltima Cena y la Resurreccin, y se introducen la traicin de Judas, la fe del buen ladrn y la presencia de Maria y Juan al pie de la Cruz. Una de estas versiones modificadas se public en Va Crucis antiguo y nueva (coleccin Celebrar, 36). El Va Crucis bien hecho nos ayuda:
J. Aldazabal ACOMPAANDO
AL SEOR Editorial Pan y Trabajo Madero 233,1408 - Cap. Fed. Las ilustraciones son de Andrea Nowosad, cuyo mail es alnowosad@hotmail.com. Todos los cristianos sabemos qu importante es el tiempo de Pascua. Ese tiempo en que Jess muri y resucit por nosotros para darnos la Vida de hijos de Dios. Pero para vivir plenamente la Pascua, tenemos que preparar nuestro corazn. Ese tiempo de preparacin se llama Cuaresma, y va desde el Mircoles de Ceniza hasta la Semana Santa. Cuaresma es el tiempo de mirar en lo profundo de nuestro corazn para ver qu es lo que Dios nos est pidiendo a todos y cada uno de nosotros y descubrir cul es la tarea que El nos est encomendando en la familia, en el barrio, en la Patria. Una de las devociones popularmente ms conocidas y rezadas, en Cuaresma, es el Va Crucis. En l recordamos la Pasin, Muerte y Resurreccin de Jess. Vamos a rezarlo todos unidos, en familia o en comunidad, para que el Seor nos ayude a comprender cada vez ms el profundo misterio de su amor y nos impulse a hacer de nuestra vida una entrega constante en el amor a El y en el servicio a nuestros hermanos. INTRODUCCIN Animador: San Pablo nos dej dicho que Jess es igualito a cada uno de nosotros. En todo menos en el pecado. El pas por todo lo que hay en la vida de la gente: trabajo, familia, festejo, cansancio, pobreza. Nos resulta fcil sentirnos acompaados por El en todas partes. Y ms fcil resulta encontrarlo en el sufrimiento y el dolor. De eso tenemos bastante, y por eso venimos a acompaarlo, a ver si con El podemos encontrar una luz que alumbre nuestro sufrimiento. Dios no nos pide dolor. El cre el mundo para que fuera una fiesta: El reunido con todos nosotros en una sola familia. Fue el pecado el que ech a perder aquella fiesta. Pero Dios nos sigui amando siempre y ya que nosotros no aceptamos su invitacin a la felicidad, El se vino a vivir con nosotros en el dolor. Ahora vamos a recordar su pasin, su muerte y resurreccin, mirndolo y escuchndolo, para ver si nos ayuda a ir venciendo, poco a poco, al pecado, de manera que, al final del viaje, tengamos muchas ganas de acompaarlo en su resurreccin, que es una vida nueva y grande en el amor.
Canto: -Te adoramos Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste a mundo. Lector: (Hch. 3,13 b-15b) Dice la Palabra de Dios, en el Libro de los Hechos de los Apstoles: "El Dios de nuestros padres, glorific a su servidor Jess a quin ustedes entregaron, renegando de El delante de Pilato cuando ste habla resuelto ponerlo en libertad. Ustedes renegaron del Santo y del Justo, y pidiendo como una gracia la liberacin de un homicida, mataron al autor de la vida". - Palabra de Dios. - Te alabamos, Seor. Animador: Pilato es un buen ejemplo del hombre que vive en el pecado. Para l, lo ms grande que hay es el emperador de Roma, porque el que es amigo del emperador consigue lo que quiere. Por otro lado, los dems no le interesan. Si hay que matar para seguir teniendo el poder, se mata sin dudar mucho. iCmo pedirle justicia a un hombre que tiene a otro hombre por Dios y que adems, slo se quiere a si mismo? Los enemigos de Jess le conocen el lado flaco y amenazan con desprestigiarlo ante su jefe. Y entonces Pilato se lava las manos como quien no tiene nada que ver en el asunto. Jess, en cambio, vino a decirnos que lo ms grande es Dios, y que para Dios, lo ms querido es nuestro hermano. En qu lugar tenemos que ponemos nosotros? Del lado de Jess o del lado de Pilato? Nos lavamos las manos ante el llamado de nuestros hermanos? O somos rpidos para condenarlos? Cul es nuestro verdadero Dios? En qu gastamos la vida? Qu es para nosotros lo ms grande que hay, lo ms importante? A quin servimos? Canto: Piedad, Seor, pecamos contra ti. (Salmo 50) Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria
Canto: -Te adoramos Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste a mundo. Lector: (Is. 53, 4-5) Dice la Palabra de Dios: "El soportaba nuestros sufrimientos y cargaba con nuestras dolencias, y nosotros lo considerbamos golpeado, herido por Dios y humillado. El fue traspasado por nuestras rebeldas y triturado por nuestras iniquidades. El castigo que nos trae la paz recay sobre l y por sus heridas fuimos sanados" - Palabra de Dios. - Te alabamos, Seor. Animador Morir en la cruz era morir de mala muerte. Haba muertes "mejores" y "peores". La peor era la cruz, que se reservaba para los hombres ms despreciables. Jess naci sobre el pasto destinado a los animales y va a morir en la cruz reservada a los que eran considerados como bestias. Se hizo el ms pobre entre los pobres. Nosotros, en cambio, hasta a la muerte la dividimos en categoras. Est la gente respetable y la gente que nos hace rer o sentirnos superiores. No nos hemos convencido que basta con ser hombre para ser dignos y respetables? Sabemos que el que ofende a un hermano ofende a Dios? Nos damos cuenta de que la envidia, la soberbia, la superioridad que creemos tener son causa de injusticia? Canto: Zamba del perdn Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria
Canto: -Te adoramos Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste a mundo. Lector: En su Evangelio, nos dice Jess: "El que quiere venir detrs de m, que renuncie a s mismo, que cargue con su cruz cada da y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perder y el que pierda su vida por m, la salvar" (Lc. 9, 23-24). - Palabra de Dios. - Te alabamos, Seor. Jess cado muestra hasta qu punto se nos parece. El conoce bien nuestra debilidad, y sin embargo nos invita a seguirlo llevando nuestra cruz. Por decir lo que dijo, por hacer lo que hizo, Jess sufri la venganza de sus enemigos. El precio que pag por amarnos fue altsimo. Tenemos que darnos cuenta que ser cristiano es un trabajo bastante spero y largo que est en todo lo que hacemos. Cada prjimo que encontramos es una invitacin a cumplir con la palabra d Jess. Canto: Danos un corazn Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria
Canto: -Te adoramos Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste a mundo. Estaba junto a la cruz de su terrible agona su santa madre, Mara, dos mujeres que lloraban y tan slo Juan estaba de los doce que tena. Y Jess, mirando a Juan, en ese sangriento da le dio por madre a Mara, que, para gloria de su nombre, en adelante sera Madre de Dios y del hombre. (del Evangelio Criollo, del P. Amado Anzi) Ya que ser cristiano es cargar la cruz como Jess, vamos a encontrar el mismo consuelo que encontr Jess: la compaa de su madre. Ella, en medio de sus sufrimientos, entendi a su hijo mejor que nadie. Entonces, puede ayudarnos mejor que nadie a entender a Jess, y a seguirlo. Nuestro pueblo est acostumbrado a reunirse en los santuarios de la Virgen. Ella est acompaando los dolores de este pueblo, de la misma manera que acompa a Jess. Adems, la hemos convertido en patrona de la Patria. Le pediremos, entonces que Ella nos ayude en el trabajo que hacemos para mejorarla. Canto: Junto a la cruz Padre Nuestro, 3 Ave Mara y Gloria
Canto: -Te adoramos Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste a mundo. Lector: (Gsl. 6, 2-4) Dice San Pablo: Aydense mutuamente a llevar las cargas y as cumplirn la Ley de Cristo. Si alguien se imagina ser algo1 se engaa, porque en realidad no es nada. Que cada uno examine su propia conducta, y as podr encontrar en si mismo y no en los dems, un motivo de satisfaccin". - Palabra de Dios. - Te alabamos, Seor. Simn era un forastero que vena de Cirene. Vio gente reunida y se junt con los curiosos. Por supuesto, no tena nada que ver con los romanos ni con los condenados ni con los judos. De repente, un soldado oblig a Simn a tomar la cruz de Jess No fuera que muriera antes de dar toda la diversin! Quien escucha la Palabra de Jess, ya no puede hacerse el desentendido frente al dolor de los dems. Esa es la conversin que Jess quiere: que dejemos de ser curiosos para participar en la vida de todos. Que dejemos de mirar para actuar. Jess demostr que hasta El necesitaba ayuda. Todos la necesitamos y todos debemos darla. Eso se llama solidaridad. Y es un valor cristiano. Sabemos ayudar? Sabemos reunirnos para ayudarnos entre todos? Canto: Juntos como hermanos Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria
Canto: -Te adoramos Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste a mundo. Nos dice Jess en su Evangelio: "Ustedes han odo que se dijo: Amars a tu prjimo y odiars a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; as sern hijos del Padre que est en el cielo, porque l hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos". (Mt. 5, 43-45). - Palabra de Dios. - Te alabamos, Seor. Todos hemos tenido ganas, alguna vez, de conocer la cara de Jess. Esa cara que la Vernica limpi de tanta sangre y sudor. No conocemos la cara, pero conocemos sus sentimientos y hemos odo sus palabras. Y sabemos cmo actuaba. Era el hermano de todos, y nada haba para El tan importante como la gente. Y hasta muri pidiendo perdn para los que lo mataban. El rostro de Jess es tambin el rostro de nuestros enemigos. Es la cara de quien nos traicion, del que habla mal de nosotros; del que no nos deja en paz, de que es injusto con nosotros. Necesitamos superar las diferencias y las enemistades. Es preciso que nos reconciliemos. Somos capaces de aclarar las cosas, sin recurrir a ningn tipo de violencia? Somos capaces de reconciliarnos con nuestros adversarios, para trabajar junto con ellos? Solamente Jess puede darnos esa capacidad. Canto: No hay mayor amor Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria
Canto: -Te adoramos Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste a mundo. Dice la Palabra de Dios: "Yo considero que los sufrimientos del tiempo presente no pueden compararse con la gloria futura que se revelar en nosotros. En efecto, toda la creacin espera ansiosamente esta revelacin de los hijos de Dios." (Rom. 8,18-19) -Palabra de Dios. -Te alabamos, Seor. La noche pas entre caminatas, insultos y acusaciones. La maana trajo azotes, corona de espinas, burlas salvajes. Ahora, cuando ms aprieta el sol, Jess est sin fuerzas. El hombre es dbil de nacimiento, y para sostenerse, ha de buscar la ayuda de los dems. Nadie debe pensar que puede llegar hasta Dios por su cuenta. Jess, para llevarnos hasta el Padre, nos quiere reunidos. Para eso funda la Iglesia. Para eso insiste en que seamos uno. Para eso se junta El mismo con todos nosotros. Entendemos que nuestra fuerza est en vivir juntos? Aprovechamos para reunirnos en todas las circunstancias de la vida? Somos solidarios para conseguir los bienes de todos? Cuando buscamos juntos el alimento, el vestido, la salud, el deporte, la educacin, el trabajo, estamos encontrando a Jess que dijo: "Donde hay gente reunida en mi nombre, yo estoy con ellos". Canto: Si yo no tengo amor Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria
Canto: -Te adoramos Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste a mundo. Al verlas tan compasivas entre tanto odio y desdn: "Hijas de Jerusaln, no lloren por m - les dijo- lloren por sus propios hijos y por ustedes, ms bien" "Si esto se hace en palo verde en el seco se har peor". Esto lo dijo el Seor, refirindose al pecado, que, si esto haca al honrado, qu no hara al pecador. (del Evangelio Criollo, del P. Amado Anzi) Cuntos motivos tenemos para ponernos a llorar! La gente sin trabajo, los chicos sin escuela, las familias sin atencin mdica, el hambre, la escasez, el rencor... A Jess no hay que tenerle lstima. Ms vale abrir los ojos y los odos para ver y escuchar lo que nos dice. Tenemos que darnos cuenta que El vino a librarnos del pecado, y ayudarlo en esa tarea. Todos los males que sufrimos tienen nido en el corazn de la gente, y all hay que poner el remedio. Lo que pasa es que no nos sentimos hermanos, que no nos interesan los problemas de los dems, que no tenemos ganas de repartir los bienes, que no nos ponemos a trabajar por la Civilizacin del Amor que peda Pablo VI. Andar desunidos cuando necesitamos solidaridad... No es como para llorar? Y ms que llanto, se necesita el trabajo de todos. Canto: Desde lo ms hondo (Salmo 129) o Danos un corazn Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria
Canto: -Te adoramos Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste a mundo. Dice Jess en su Evangelio: "Yo soy el buen Pastor: conozco a mis ovejas y mis ovejas me conocen a m, -como el Padre me conoce a ml y yo conozco al Padre- y doy mi vida por las ovejas" (Jn. 10,14-15) - Palabra de Dios. - Te alabamos, Seor. Este Jess cuyo cuerpo ha golpeado nuevamente contra las piedras del camino es el mismo que nos contaba la historia del hijo derrochn y vicioso que, un da, quiso levantarse y buscar el perdn de su padre. Y tambin nos cont la historia de la oveja que se extravi. Y la de la seora que tuvo que revolver toda la casa para encontrar una plata que se le perdi. Este Jess cado es el mismo que algunos que se crean sabios miraban con desconfianza, porque era amigo de los pecadores y aceptaba la charla con los recaudadores de impuestos, gente odiada como ninguna, y no rechazaba a las prostitutas ni a la gente ms despreciada Quera a los cados para ellos haba venido. Este Jess cado es el que una vez recibi en sus pies los besos de una pecadora. Y mientras todos la miraban con asco, El no vea sus pecados, sino su corazn. Jess: Ya que vos mismo conociste la debilidad, aydanos a levantarnos de cada tropiezo. Y que cada una de esas cadas nos vaya enseando a conocer el amor y a practicarlo. Canto: Yo soy el camino Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria
Canto: -Te adoramos Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste a mundo. Dice la Palabra de Dios: "Despus que los soldados crucificaron a Jess, tomaron sus vestiduras y las dividieron en cuatro partes, una para cada uno. Tomaron tambin la tnica, y como no tena costura porque estaba hecha de una sola pieza de arriba a abajo, se dijeron entre si: 'No la rompamos. Vamos a sortearla para ver a quin le toca'. As se cumpli la Escritura que dice: Se repartieron mis vestiduras y sortearon m tnica". (Jn. 19, 23-24>. - Palabra de Dios. - Te alabamos, Seor. Jess ha perdido todo. Hasta la ropa. Lo nico que tiene ahora es un cuerpo que duele por todas partes. Mientras los tres crucificados braman de dolor, tos soldados estn muy ocupados en el reparto de la ropa. Eso es todo lo que les interesa. Vale mas una tnica que un hombre que agoniza. En nuestra historia, la de todos los das la de todos los aos, se mata a los hombres por u?1a, idea, por un pedazo de tierra, por trigo o por petrleo. Un hombre vale menos que los beneficios de una empresa, menos que un aplauso, menos que el dlar, una vaca o un rato de diversin. As llegamos a la bomba atmica, que elimina a la gente para robar sus bienes intactos con tranquilidad. En nuestra vida, qu vale ms? El empleado o la mercadera? La comodidad o el vecino? El ascenso o el compaerismo?, El paciente o el dinero? Jess desnudo predica desde el Calvario la suprema dignidad del hombre por encima de cualquier otro valor. Canto: Himno a la cruz Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria
Canto: -Te adoramos Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste a mundo. La Cruz y Dios se acollaran siempre juntitos los dos, como el eco con la voz y la sombra con la luz; porque Dios nos da la cruz, pero la cruz nos da a Dios. (del Evangelio Criollo, del P. Amado Anzi). La solidaridad consiste en darnos cuenta de que no somos los nicos necesitados del mundo, que an teniendo problemas, podemos ayudar a otros. As hizo Jess, que an agonizando1 pudo prometerle el cielo al que llamamos el buen ladrn. Y tambin pudo rezar por sus propios enemigos. Ojal nos alumbre la luz que alumbr a ese ladrn. El supo reconocer a Jess, en ese cuerpo sangriento que colgaba junto al suyo. Mientras todos lo despreciaban, lo torturaban y se le burlaban, l demostr lo que vala. Sus ojos vieron ms que los de Pilato, y ms que los de la gente que se crea pura pero que envidiaba a Jess y lo odiaba porque quera a los pecadores. En medio del dolor de nuestra patria qu falta nos hace vera Jess en ese que sufre a nuestro lado! Qu necesidad tenemos de reconciliarnos, de perdonamos unos a otros, de decidirnos a trabajar juntos! Canto: Himno a la cruz Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria
Canto: -Te adoramos Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste a mundo. Al filo del medioda el crimen qued acabado dos ladrones de ambos lados y en el medio el redentor: era el drama del pecado vencido por el amor. Y mientras Jess llegaba al natural desenlace1 como si nada pasase clam mirando al gento: "Perdnalos, Padre mo, porque no saben lo que hacen". (del Evangelio Criollo, del P. Amado Anzi) Es frente a la muerte que solemos decir: 'no somos nada'. Lo que pasa es que nos jugamos la vida por cosas de tan poco valor que la muerte, como un viento enfurecido, nos quita todo. Gracias a la muerte de Jess, vivimos la vida del amor, la vida de Dios que es inmortal. Ya no diremos 'no somos nada'. Somos todo para Dios, tan queridos por El, que muere su Hilo por nosotros. Es lo peor que tenemos que enfrentar lo que nos da ms miedo: la muerte. Tambin Jess tuvo que enfrentarla. Porque quera estar con nosotros y ser como nosotros en todo, menos en el pecado. Contemplando a Jess muerto, pidamos entenderlo, practicar su Palabra, tener la vida eterna. Canto: Es la cruz o Zamba del grano de trigo Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria
Canto: -Te adoramos Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste a mundo. Nos dice la Palabra de Dios: "Cuando Jess termin de hablar, una mujer levant la voz en medio de la multitud y le dijo: Feliz el seno que te llev y los pechos que te amamantaron! Jess le respondi: 'Felices ms bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican". (Lc. 11, 27-28). - Palabra de Dios. - Te alabamos, Seor. Querida Virgen Mara: Nos records a todas la madres doloridas: ojos colorados, plida la cara. Con tu Hijo en los brazos te acords cuando era chico, cuando trabajaba con Jos, cuando coma en la mesa que servas. Despus se despidi y ya andaba por ah, hablando de su Padre con el mismo lenguaje de los pobres, comiendo lo que hubiera y durmiendo bajo las estrellas junto con el grupito de sus seguidores. Que parecido a nosotros result ser el Hijo de Dios, tu Hijo! Y vos lo entendiste mejor que nadie. Ninguna fe corno la tuya, nadie con tanto amor! Por eso, no somos nosotros quienes te hemos de consolar. Ms bien queremos agradecerte, por habernos trado este hermano que nos dio la vida de Dios. Y agradecerte porque tu Hijo te dej como madre nuestra. Vos entends que en esta muerte nos llega la vida grande. Aydanos a entenderlo. Y rez por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Canto: Junto a la cruz Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria
Canto: -Te adoramos Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste a mundo. Nos dice la Palabra de Dios: "Era Da de Preparacin, es decir, vspera de sbado. Por eso, al atardecer, Jos de Arimatea, miembro notable del Sanedrn, que tambin esperaba el Reino de Dios, tuvo la audacia de presentarse ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jess. Pilato se asombr de que ya hubiera muerto; hizo llamar al centurin y le pregunt si haca mucho que habla muerto. Informado por el centurin, entreg el cadver a Jos. Este compr una sbana, baj el cuerpo de Jess lo envolvi en ella y lo deposit en un sepulcro cavado en la roca. Despus hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro. Mara Magdalena y Mara, la madre de Jos miraban donde lo hablan puesto." (Mc. 15, 42-47) - Palabra de Dios. - Te alabamos, Seor. Tambin para Jess hay una tumba, una mortaja y el velorio sencillo de los que lo quisieron y se animaron a ir En los velorios solemos recordar la vida del que ha muerto. Ahora nos acordamos del Evangelio, de toda la vida de Jess, dedicada a ensearnos que Dios nos ama y nos quiere en su familia. Qu suerte que est aqu, con nosotros, el apstol Juan! Por su boca, Jess nos sigue hablando, mientras nos retiramos de la tumba, en el atardecer de este da de luto. Dice san Juan: "Dios nos ha dado la vida eterna, y esa vida est en el Hijo". "El que ama conoce a Dios, porque Dios es Amor". "Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en la muerte". Canto: Yo soy el camino Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria
Animador: DCIMO QUINTA ESTACIN JESS RESUCIT Y VIVE ENTRE LA GENTE SOLIDARIA Canto: -Te adoramos Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste a mundo. Dice Jess en su Evangelio: Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia ( Jn 10,10) En el principio del mundo, Dios, cuya mano desparram toda la vida que hay, tena un plan para El y para nosotros: vivir juntos. Era el amor. Nosotros le contestamos con un plan distinto. Pero entonces vino Jess a devolvernos la vida. A ensearnos a vivir de nuevo juntos. Entre nosotros y en la familia de Dios. Esta nueva presencia del amor de Dios hace nueva todas las cosas, como si el mundo fuera creado otra vez. Ahora se puede vencer al pecado. Ahora se puede vencer a la muerte. Ahora se puede lograr el amor. Muerte es la desocupacin. La falta de escuela, la enfermedad sin esperanza, la esclavitud, el hambre, la envidia que busca el mal del hermano, el odio que siempre busca revancha, el fanatismo que respeta ms una idea que al hombre, la mentira que disfraza la angurria de generosidad. La vida est en darnos cuenta que somos hermanos y que podemos trabajar juntos para tener una vida mejor. Si el amor nos rene, Dios est con nosotros. Recordemos las palabras de Jess: "Donde hay gente reunida en mi nombre ah estoy yo'. "No tengan miedo, porqu yo he vencido a la muerte, y me quedar con ustedes hasta el fin del mundo" Canto: Danos un corazn Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria. Credo |
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